Hoy os traigo una receta dulce muy especial. Y lo es porque para empezar no habría sido posible si mi amiga Verónica no me hubiera dado la masa madre allá por el pasado mes de julio con sus mejores deseos de Salud y Suerte, los mismos que le habían dado a ella al darle igualmente la masa madre. Lo gracioso del asunto es que me lo dio con la advertencia de -"si a mí me ha salido, a tí fijo que te sale"- y mira tú por dónde que no me salió nada decente hasta la tercera vez, por unas cosas y otras... pero por ejemplo de uno de esos intentos aún hay restos en un lugar inaccesible de la puerta de mi horno, que me hace recordar cada vez que lo abro esa primera vez. Entre eso y que la masa aún está viva y en perfecto estado de "salud" estoy llenita de deseos de salud y suerte! que dicho sea de paso, deseo compartir así que estoy abierta a peticiones.
Pues ahora entrando en materia os contaré cómo va este bizcocho y cómo es eso de la masa madre. Para quienes no sepáis que es eso de una masa madre, es una masa que mantiene una población de levaduras que le otorga a la preparación unas propiedades fundamentales en sabor, olor, textura y también en valor nutricional ya que estas levaduras habrán fermentado los ingredientes que le añadimos de manera que sacarán de estos nutrientes a los que no tendríamos acceso si no están las levaduras de por medio. (Nota: explicación para entendernos, no de rigor científico). Las masas madres actúan como levaduras naturales en las fermentaciones este tipo de preparaciones, así como de los panes elaborados de manera tradicional (en el caso del pan, su masa madre es diferente a esta).
martes, 18 de febrero de 2014
jueves, 30 de enero de 2014
Estoy aunque no esté
Hola. Desde esta humilde ventana que es el blog no lo pospongo más y os pido disculpas por mi falta de actualización. Tengo varias cosas en la recámara y como anticipo os diré que está por salir del horno algo dulce.
Sigo cocinando y por eso, seguiré publicando ideas para rellenar nuestras barrigas. Y prometo que será la semana próxima.
Para reflexiones científicas me temo que tardaré más, requiero más tiempo y actualmente no lo tengo. Pero no abandono.
Mis disculpas y en breve volveré para seguir deseándolo Salud!! Y de paso, Amor y Suerte.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Receta de aprovechamiento: Pasta con sobras de pollo asado
Hoy os traigo una nueva receta de aprovechamiento, que poco a poco se van convirtiendo en mis favoritas ya que la preparación de la comida principal va acompañada de saber qué hacer con los restos y poco a poco vamos ampliando las recetas disponibles y casi que las de aprovechamiento se convierten en principales.
Una de las preparaciones típicas de fin de semana en casa es el pollo asado, desde siempre. Desde hace un tiempo en su versión de preparación en bolsa de asar, solo salpimentado, con limón y si acaso algunas hierbas aromáticas. Para los dos que somos solíamos hacer de medio pollo y de ahí sobraba, pues fijaos que ya solemos hacer un pollo entero para que sobre de verdad.
Esta receta de pasta está hecha con eso, restos de pollo asado.
Ingredientes:
- Sobras de pollo asado (creo que también valdría cocido).
- Aceite de oliva.
- Ajo.
- Una guindilla/pimienta cayena (queda muy suave).
- Leche evaporada o nata para cocinar.
- Opcional: jugo de carne del mismo asado.
- Opcional: queso rallado.
- Pasta.
martes, 3 de septiembre de 2013
Vuelve Septiembre
Vuelve Septiembre, como si Agosto fuera el fin de algo y este mes el comienzo de otra cosa. Para mí es continuación aunque con más experiencias vividas.
Debo comenzar pidiendo disculpas por la falta de actualización del blog. La inspiración no me ha visitado para poder hablar de los temas que me propuse hablar al comenzar este blog, he dejado pasar los días sin encontrar la manera de enfocar lo que quería decir de una manera correcta y que no me sonara a mí misma como algo fuera de tono con lo que siento y pienso.
Somos lo que vivimos y sin duda el cómo lo hacemos. Y para mí este verano ha habido algo que me temo me ha marcado, algo que ha tenido que ver con la crueldad humana, con el poder de la vida y con la memoria histórica. He visitado un campo de concentración nazi, y desde ese día no pasa uno sin que recuerde lo visto y escuchado. Y sin quererlo, la alimentación me lo recuerda constantemente. Y también me lo recuerda la situación actual, las guerras que acaban con las vidas de inocentes, las pujas por intereses políticos, por intereses económicos, el empujón al débil porque sobra, el tú fuera porque ya eres mayor aunque solo tengas 32 ó 50... en fin, muchas cosas. Por eso, ahí sigo intentando encontrar el punto de vista más adecuado para traeros post merecedores de ser leídos y con el matiz que me gusta darle y que de momento no he encontrado.
La buena noticia, es que sé que ya mismo lo encontraré, así que no hay que preocuparse.. ¡pronto volveré a la carga!
Salud!
Debo comenzar pidiendo disculpas por la falta de actualización del blog. La inspiración no me ha visitado para poder hablar de los temas que me propuse hablar al comenzar este blog, he dejado pasar los días sin encontrar la manera de enfocar lo que quería decir de una manera correcta y que no me sonara a mí misma como algo fuera de tono con lo que siento y pienso.
Somos lo que vivimos y sin duda el cómo lo hacemos. Y para mí este verano ha habido algo que me temo me ha marcado, algo que ha tenido que ver con la crueldad humana, con el poder de la vida y con la memoria histórica. He visitado un campo de concentración nazi, y desde ese día no pasa uno sin que recuerde lo visto y escuchado. Y sin quererlo, la alimentación me lo recuerda constantemente. Y también me lo recuerda la situación actual, las guerras que acaban con las vidas de inocentes, las pujas por intereses políticos, por intereses económicos, el empujón al débil porque sobra, el tú fuera porque ya eres mayor aunque solo tengas 32 ó 50... en fin, muchas cosas. Por eso, ahí sigo intentando encontrar el punto de vista más adecuado para traeros post merecedores de ser leídos y con el matiz que me gusta darle y que de momento no he encontrado.
La buena noticia, es que sé que ya mismo lo encontraré, así que no hay que preocuparse.. ¡pronto volveré a la carga!
Salud!
miércoles, 17 de julio de 2013
Del "SIN" o cómo volverse loc@
Volvemos al ataque con la moda de los "sin", el "saludable" y demás. Véase producto para rebozar sin huevo, nada nuevo en el mercado pero que sí introduce un matiz nuevo en la publicidad ya que no es el sin huevo, para quienes no puedan/quieran tomarlo, en sin huevo porque es "más saludable".
| Pan de molde hecho en casa, con ingredientes de origen conocido. ¿Sin? ¡Con ! |
Por suerte hoy día tenemos multitud de productos que nos permiten cocinar sin azúcar, sin leche, sin huevo, sin gluten ... pero de ahí a vender lo contrario como poco saludable me parece que es mucho pretender.
En el ámbito privado os comento también el caso de una ocasión en que a una celebración alguien llevó dulces artesanos, ante un auditorio eminentemente femenino se argumentó que -"es sin huevo ni leche, así que lo podéis tomar, porque no engorda"- de barbaridades de este tipo está el lenguaje coloquial está lleno, lo sé, pero no puedo con argumentos inciertos o parciales y sobre todo, no puedo con el acto de demonizar determinados alimentos. Os hablaba del huevo, gluten y lactosa y el equilibrio hace un tiempo y os lo refresco aquí.
Que quede claro que el "engorda" pretende hablar del valor calórico de los alimentos y no estrictamente, porque algo con muchas calorías no tiene porqué "engordar" si el organismo las necesita. Así que animo a desterrar esta terminología del vocabulario. Y otra cuestión importante en este asunto es en qué nos vienen esas calorías porque no es lo mismo que me las den grasas saturadas, que el que me las den hidratos de carbono complejos, el valor nutricional del alimento difiera. Por eso os animo de nuevo a que leáis las etiquetas de los productos alimenticios que consumís, que os fijéis en las calorías está bien, pero mirad el resto.
Que quede claro que el "engorda" pretende hablar del valor calórico de los alimentos y no estrictamente, porque algo con muchas calorías no tiene porqué "engordar" si el organismo las necesita. Así que animo a desterrar esta terminología del vocabulario. Y otra cuestión importante en este asunto es en qué nos vienen esas calorías porque no es lo mismo que me las den grasas saturadas, que el que me las den hidratos de carbono complejos, el valor nutricional del alimento difiera. Por eso os animo de nuevo a que leáis las etiquetas de los productos alimenticios que consumís, que os fijéis en las calorías está bien, pero mirad el resto.
No debemos olvidar que por suerte comemos a diario y hemos de hacerlo con salud pero también con cabeza. Os animo a ello.
Salud!
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